

Una red informática es un conjunto de dispositivos y sistemas interconectados para permitir la transmisión de datos e información y la compartición de recursos entre ellos.
Existe una gran variedad de redes informáticas, que pueden clasificarse por un lado en función de cómo se conectan físicamente los nodos de esa red y del área geográfica que abarcan, y por otro lado en función de la finalidad de su uso y del tipo de conexión lógica que se establece entre los nodos de la red.
De acuerdo con el tamaño y alcance de la red, los tipos de redes informáticas más utilizadas son los siguientes:
En cuanto a las redes de propósito específico, cabe destacar las siguientes:
Las redes PAN abarcan un área bastante reducida, de apenas unos metros. Son utilizadas para conectar dispositivos dentro de una misma oficina o habitación, y suelen estar relacionadas con un uso de tipo personal para la conectividad de dispositivos como teléfonos móviles, ordenadores, teclados, altavoces, consolas de videojuegos, etc.
En una red PAN los dispositivos que la componen pueden conectarse tanto a través de cableado como de forma inalámbrica. En este último caso se conocen con el nombre de redes WPAN (Wireless Personal Area Network). Las técnicas más comunes para la transmisión de datos en las redes WPAN son el Bluetooth o el Wireless USB, entre otros, y permiten la implementación de servicios como el AirDrop de Apple.
Las redes LAN son las redes informáticas más habituales, y se utilizan en oficinas empresariales, viviendas, escuelas, hospitales, hoteles, y todo tipo de edificios. Este tipo de redes cubren áreas más amplias que las redes PAN, pero todavía bastante limitadas en el espacio, generalmente no más allá de edificios individuales.
Permiten conectar entre sí ordenadores, impresoras, servidores NAS, y todo tipo de equipos informáticos, con el fin de compartir datos y recursos entre sí.
Los dispositivos en una red LAN se conectan a través de cables de red, utilizando protocolos de comunicación como por ejemplo Ethernet. Al cubrir distancias relativamente cortas, se evitan las interferencias y posibles errores en la transmisión de datos, permiten compartir datos a muy alta velocidad, y su coste de instalación es relativamente bajo.
Cuando la conexión entre los dispositivos de una red local se produce a través de radiofrecuencia, es decir, de forma inalámbrica, hablamos de redes WLAN (Wireless Local Area Network), conocidas popularmente con el nombre de redes WiFi.
Las redes WLAN o redes WiFi son cada vez más utilizadas, porque facilitan la conectividad sin tener que utilizar cables, y por tanto son más cómodas y permiten una mayor movilidad física de los dispositivos que las redes LAN. Sin embargo, es necesario tener en cuenta que la calidad de la señal WiFi se deteriora con la distancia, y por ello en muchas ocasiones se requiere instalar repetidores WiFi para conseguir una buena cobertura de red en todas las zonas deseadas.
Las redes MAN cubren una área geográfica de hasta 50 km, y son el resultado de conectar distintas redes LAN dentro de una zona metropolitana, con el objetivo de crear una red más amplia.
Suelen utilizarse para conectar las redes LAN de un grupo de oficinas o edificios geográficamente cercanos, como un campus universitario, o bien para crear redes de ámbito regional.
Cuando la transmisión de datos se realiza a través de conexión inalámbrica, hablamos de redes WMAN (Wireless Metropolitan Area Network), y su principal utilidad es proporcionar una buena conectividad en zonas geográficas a las que no llega la conexión mediante cableado de red.
A diferencia de las redes MAN, las redes WAN se utilizan para conectar distintas redes LAN que están geográficamente dispersas, en muchos casos en países o continentes diferentes. Suelen pertenecer a empresas y a grandes organizaciones, que las alquilan y gestionan de forma privada.
En los últimos años se ha desarrollado una optimización de las redes WAN conocida como redes SD-WAN (Software-Defined Wide Area Network). Las redes SD-WAN han surgido debido a la inadecuación de las redes WAN tradicionales para adaptarse a los requerimientos de tráfico y seguridad derivados de las arquitecturas cloud que han pasado a dominar el ecosistema de aplicaciones corporativas.
Las principales ventajas de las redes SD-WAN son la mejora en la experiencia de usuario con la utilización de aplicaciones basadas en la nube, la simplificación de la administración de la red (que se realiza a través de software y de forma centralizada), la escalabilidad del sistema a miles de terminales, y el aumento de la seguridad de la red gracias a su protección integral avanzada y a la implementación de seguridad distribuida a nivel de sucursales.
Las redes GAN son redes globales que abarcan un área geográfica a nivel mundial, y que resultan de la interconexión de múltiples redes de menor alcance (LAN, MAN, WAN, etc.).
La red de satélites que da cobertura a las llamadas de telefonía móvil en todo el mundo, o la World Wide Web (Internet) son ejemplos de redes GAN.
Una red EPN es una red informática privada, totalmente controlada por una empresa u organización concreta, con su propio cableado y conexiones inalámbricas, y que se utiliza para conectar varias ubicaciones relevantes para la organización.
Se utilizan fundamentalmente en entornos de máxima seguridad, como organizaciones militares o grandes corporaciones que manejan propiedad intelectual muy valiosa, en los que está justificada la inversión de instalar y mantener su propia infraestructura de red, totalmente separada de redes informáticas de acceso público como Internet.
Las redes VPN son redes privadas a nivel lógico (redes virtuales) que utilizan la infraestructura de redes públicas para la transmisión de información entre los distintos dispositivos de la red. Se basan en la encriptación de la información que se transmite a través de la red, mediante software de tunelización, lo que añade una capa extra de protección a las medidas de seguridad existentes en las redes físicas utilizadas.
La utilización de software VPN se ha disparado a raíz de la pandemia de Covid19, ya que muchas empresas han tenido que comenzar a implementar medidas de teletrabajo, y las VPN son la forma más segura para que los empleados puedan acceder a los servidores corporativos. Cuando estas conexiones se realizan a través de una red pública sin encriptación, la empresa se expone a todo tipo de hackeos, robos de información, instalación de malware, y espionaje por parte de sus competidores.